La idea consiste, básicamente, en desarrollar un teléfono móvil, que sea fácilmente utilizable por personas mayores, quienes por su edad, poca preparación o, desgraciadamente, incultura, se sienten excluidas de las nuevas tecnologías, pero que, para los familiares, significaría una comodidad y una tranquilidad fuera de toda duda, la utilización de una de esas unidades.
España es un país esencialmente agrícola y, por lo tanto rural. Aunque cada vez más, la gente del campo tiene un contacto más cercano con las modernas técnicas y/o tecnologías, los mayores, los que llevan en el pueblo “Toda la vida”, se resisten a utilizar elementos que nunca han usado. En menor medida, también ocurre en las ciudades. Cuando los hijos, o nietos, les dicen que deberían tener un móvil, suelen responder:
“Eso no es para mí”. “Esos chismes son muy complicados” “Yo no sé como funciona eso. Eso para vosotros, que sois jóvenes”. De nada sirve que hijos o nietos traten de regalárselo. Al final no lo usan y se olvida en un cajón.
Pero es indudable que tiene sus ventajas. A veces, esas personas salen al campo y pueden sufrir un accidente: Una caída; o se les presenta una tormenta; o hay una inundación; o un fuego que, incluso ellos mismos pueden haber provocado accidentalmente; etc. En esos momentos, vendría muy bien poder avisar a alguien rápidamente, pero ellos no pueden correr.
Como ellos dirían: Yo soy viejo. Aunque hubiese tenido un móvil de esos, no sabría llamar.
Con el móvil que propongo;
SI. Su uso sería tan sencillo, como apretar dos teclas y hablar. Sólo eso. El teléfono tendría 17 teclas, 15 comunes, y 2 más; Una de colgar y otra de descolgar. Los números a marcar, se introducen en la memoria del teléfono, conectándolo a un P.C. (Eso lo harían los hijos o nietos, o la tienda que vendiese el móvil) Tres de las teclas, serían de emergencia. Una de socorro al 112, otra a bomberos o SERPRONA, y otra a Policía o Guardia Civil.
El móvil tiene que estar dotado con GPS. Siempre que se pulsen las teclas de emergencia, debe de transmitir automáticamente, la posición exacta (Grados de longitud / latitud) a los cuerpos de seguridad y protección. Si el usuario ha sufrido una caída P.E. y no se puede mover, es imprescindible saber donde se encuentra. Puede estar a 500 ms. del pueblo, pero fuera de la vista de los auxiliadores.
Tampoco estaría mal que, en tanto llegan las asistencias, el móvil emitiese mensajes y consejos tranquilizadores al accidentado, - Pedirle que no se mueva, en el caso de una caída de espaldas; donde refugiarse en caso de fuego; etc. –
La unidad debe de ser grande, con caucho protector anti-caídas en todo el contorno, con un sistema de anclaje al cinturón o similar, con altavoces potentes que se pueda oír separado de la oreja y con teclas grandes y adaptadas a la probable peor visión del usuario al que va dirigido. Se pueden sustituir las leyendas por símbolos: Casa = . Ambulancia = . Etc. No olvidemos que aún quedan analfabetos. Así mismo, debe de tener un soporte donde dejarlo en la casa por la noche; ese soporte estará conectado a la corriente, para que nunca se quede sin batería.
Para el resto de teclas no es necesario el GPS. Serán números de uso corriente por el usuario y se pondrán a su elección. Él sólo tendrá que usar dos teclas: 1º- Descolgar. 2º- La tecla con la que quiere comunicar. El resto lo hará el móvil. Deberá descolgar primero, porque es lo que hace normalmente en el teléfono fijo y porque éste móvil
no se debe bloquear, pero tampoco podemos dejar que se marque un número accidentalmente. Así, éste sistema sirve de “bloqueo”.
Incluyo un posible diseño: